Versos

"Yo no protesto pormigo porque soy muy poca cosa, reclamo porque a la fosa van las penas del mendigo. A Dios pongo por testigo de que no me deje mentir, no hace falta salir un metro fuera de la casa para ver lo que aquí nos pasa y el dolor que es el vivir." (Violeta Parra en Décimas, autobiografía en versos)

domingo, 29 de octubre de 2023

Opinión: Para acabar con Eddy Bellegueule por Édouard Louis


Sólo le pido a Dios que el dolor no me sea indiferente. León Gieco.

La violencia tiene tantas maneras de expresarse, la más directa es la agresión de A contra B, la agresión de A contra A para herirse a sí mismo, o la agresión de A contra A para herir indirectamente a alguien más o castigar pasivo-agresivamente. También, se puede encontrar la violencia verbal, de clase, estructural y categorizarla bajo tantos parámetros porque la vida misma es una revelación dolorosa.

Por su parte, el método universal de castigar a lo que es distinto o se sale de la norma social es la violencia, una reacción aprendida al temor que produce lo novedoso. Así lo señala Édouard Louis[1] en Para acabar con Eddy Bellegueule (2014), una novela autobiográfica cuyo tema central es la violencia, según él mismo lo ha hecho saber en distintas entrevistas.

Desde pequeño, Eddy se descubrió a sí distinto al resto y aunque no lo hubiera hecho, su entorno se lo haría saber. Criado en una familia de clase baja, recibió las primeras miradas de reprobación de sus padres y hermanos al ver un desplante cada vez más femenino en sus formas, expresiones y palabras. También se lo haría ver la escuela, ese lugar que supone ser un centro de socialización que los expertos en educación promueven tanto, olvidando que puede ser a la vez un tabernáculo de crueldad entre pares, un nicho de impunidad, un centro de tortura física y psicológica para estudiantes de la diversidad y disidencia sexual, de otras razas u otros credos. Eddy acabaría así por naturalizar la ridiculización y las agresiones, justificando incluso que su orientación sexual tan evidente e indiscutible fuera un oprobio a su hombría o virilidad.

Para acabar con Eddy Bellegueule logra remover consciencias y examinarlas, consulta una y otra vez la moral del homofóbico al que tratamos de hacer desaparecer a medida que advertimos el daño del silencio cómplice, el daño del prejuicio, el daño de no conocer la compasión por los débiles. Asimismo, cabe destacar el rol ausente de los profesores y celadores (inspectores de patio) en la defensa de los estudiantes de la diversidad sexual perseguidos y agredidos por sus pares a causa de ser, a causa de respirar, a causa de hablar; ¿quién defendía entonces a los Eddy Bellegueule del crimen organizado que resultan ser las mafias de bullers y agresores en las comunidades educativas en Francia, en Chile, en el mundo?, ¿quiénes actuaron en la impunidad burlándose y agrediendo a sus compañeros de escuela premunidos del silencio cómplice de profesores, inspectores, sostenedores?, ¿quiénes cargan en sus consciencias y cuánto pesan las autolesiones y suicidios de las víctimas del bullying escolar?, ¿cuántos advirtieron el daño que se estaba produciendo en los años noventa, dos mil o de las últimas décadas y lo detuvieron a tiempo sin temor a ser calificados de débiles o promotores de la homosexualidad o de la supuesta e inventada "ideología de género"?

Esta novela es exitosa en su objetivo, en visibilizar un dolor que muchos llevamos dentro, una injusticia que no ha sido correctamente reparada, un ataque a la dignidad del ser humano percutido desde la moral heterosexual. Si bien, hay distintas opiniones del final de la novela, es preciso considerar que al ser una autobiografía, el mismo autor es dueño de mostrar hasta dónde quiera exhibir su dolor o bien, puede hacer de él un enganche comercial para la próxima narración. Édouard Louis en una muestra de entrega y lucha, rememora y desnuda los pasajes más  dolorosos y violentos de su infancia y adolescencia, sin reparar en la revictimización de recordar la vergüenza que sintieron los demás de él o él mismo de sí, por cuanto, a causa de esa enorme generosidad no hay otra conclusión que recomendar este libro y etiquetarlo como prioritario en la próxima visita a la librería. ¡Gracias!

sábado, 28 de octubre de 2023

Opinión: El viento conoce mi nombre por Isabel Allende

                                                            


Hay Isabel Allende[1] para mucho tiempo más y así lo ha demostrado la icónica escritora latinoamericana con el lanzamiento de su novela El viento conoce mi nombre (2023). Una vez más, la autora realiza una entrega bañada de realidad y contingencia teniendo como tema central la separación a causa de la violencia del Estado.

Es del más primitivo instinto que las niñas y niños estén tomados de las manos de sus padres o tutores. Asimismo, el término prematuro de este vínculo protector resulta traumático y deja efectos psicológicos en ocasiones irreversibles. Sin embargo, esta lamentable disociación ha ocurrido y de ello no se ha aprendido lo suficiente, incluso los tomadores de decisiones del mismísimo Estados Unidos han caído en el error y horror de estas prácticas inhumanas. Ocurrió durante el nazismo donde la separación de niños judíos de sus padres era un medio de sobrevivencia y amor[2], ocurrió en la frontera de México y Estados Unidos durante la administración de Donald Trump y aunque no lo crean, el estado sionista de Israel aplica la misma crueldad con las familias palestinas en medio del conflicto en la Franja de Gaza.

Es lo que han atravesado Samuel Adler y Anita Díaz, protagonistas de esta entrega, en tiempos y lugares distintos pero con la misma sensación de abandono y desesperanza. Ambos han sido sacados de cuajo de la vida de sus padres a raíz de la violencia estatal carente de toda empatía y humanidad. Por otro lado, El viento conoce mi nombre tiene un rasgo novedoso y es que una niña toma la palabra de la narración en primera persona, lo que nos hará recordar a Papelucho y su inocencia, su tierna manera de ver la vida y de procesar sus emociones; mientras en las poblaciones más adultas reina la desesperanza y el sentido práctico, en las infancias predomina la esperanza, la fantasía y la capacidad de asombro.

El texto tiene una estructura narrativa dividida en personajes y tiempos que en la segunda mitad de la novela convergerán. Antes de eso, si bien cada historia es autónoma y se puede entender por sí misma, el lector se preguntará por qué se pasa sin más ni más de Viena a Arizona y luego a El Salvador. Hasta allí, cada historia podría parecer un cuento separado de otro, pero la experimentada pluma de Isabel Allende conducirá la narración hacia un punto común en donde todo cobrará sentido.

Si bien los temas y los personajes de Allende tienen puntos en común entre sus novelas, según ella mismo ha comentado, es de su interés escribir sobre el papel de las mujeres en distintos tipos de sociedades, enfrentadas a dilemas económicos y premunidas de un común denominador: la resiliencia. Esta novela no es la excepción, son las mujeres las articuladoras de los pasos frente a la adversidad, las que toman decisiones y buscan soluciones.

Aunque El viento conoce mi nombre no es la novela icónica de Isabel Allende, no decepciona. El talento narrativo está intacto pero la técnica se ve afectada por la rapidez de los hechos narrados, es como si se estuviera oyendo un audio con velocidad 2x, como si hubiera una necesidad externa de narrar en menos de cuatrocientos páginas una novela que por los hechos históricos podría haber aportado más al debate sin caer en el exceso de relleno y personajes planos. Ese es el problema que surge cuando detrás de una historia prevalece más la presión de una editorial que la narración en sí misma; una historia contingente, un título pomposo y por favor, no vayas a ponerte ingeniosa Isabel que más de cuatrocientas hojas encarecen la producción, en fin, porque qué importa el proceso creativo, la emoción y la trascendencia del personaje en un best seller. Muy poco.


Opinión: Tu cerebro por Amanda Céspedes



Toma trabajo abordar la literatura no narrativa, cómo describirla, cómo asirla sin que quede trunca y es lo que me sucede con Tu cerebro (2013) de la neuropsiquiatra chilena Amanda Céspedes[1]. Algo se hará.

Tu cerebro invita al lector a conocer la importancia de este órgano vital y fundamental en la regulación del comportamiento humano así como en la evolución de nuestra especie. No obstante, sirve de gran apoyo para quienes transiten por la preadolescencia y adolescencia (y a quienes convivan con ellos), pues les hace entender aspectos claves de la regulación hormonal, el autocuidado, las tentaciones y un mundo que comienza a ser visto desde una perspectiva desconocida e inevitable.

El aporte que hace Amanda Céspedes es inconmensurable. Práctica, concisa y pedagógica apela al lector a salir de las miradas tradicionales o menos informadas sobre el tránsito de la niñez a la juventud de manera tal que éste se transforme en un proceso acompañado y respetado, entregando herramientas de gran ayuda para que los adolescentes se autorregulen, conozcan sus límites, las consecuencias de sus actos y  en especial, se respeten a sí mismos y su entorno.

Pasando por conceptos psicológicos y estadísticas, Tu cerebro aporta importantes datos y análisis científicos sobre la salud del cerebro, el consumo de alcohol, marihuana y la calidad del sueño entre otros aspectos más. Es una lectura cautivante que cuesta dejar y apenas se termina un capítulo nos arrimamos al próximo de inmediato, no al otro día o semana. Sin duda que a quienes tienen hijos, son adolescentes o conviven con ellos les hará más eco que a quienes no, pero también es una lectura pensada en todo tipo de público pues sus datos permiten que muchos adultos le den vuelta a su propia adolescencia, a sus errores y aciertos; también es de gran utilidad para profesores, trabajadores sociales, asistentes de la educación o asesores del hogar que a diario realizan la extenuante labor de tratar con nuestros preadolescentes y adolescentes, a su vez dominados por la inexperiencia y un flujo desconocido de hormonas y emociones. No digan que no se les avisó, ¡a proteger el cerebro!

martes, 17 de octubre de 2023

¿A dónde?

 ¿A dónde se van a morir los amores que fracasan?

¿Será que se evaporan de la memoria emotiva?

¿O se los devora un nuevo amor de luna nacarada?


¿A dónde se van a morir los amores que no nacen?

¿Se les hace una ceremonia, un luto o reencarnan?

¿O cual planta rebrotan si en sus raíces una lágrima cae?

Un hueco detrás de la pared

Si hubiera un hueco detrás de la pared

donde guardar secretos y emociones

lo llenara de los sueños que una vez abracé

de tus ojos mirando el suelo, de ilusiones

de rimas rebuscadas, de errores no forzados

de lágrimas y de risas, de cien mil canciones. 


Y tus pasos no son más que burbujas volando,

esquivas, delicadas, volátiles y efímeras.

Seguirlos es abrazar sin pausa una pasión ígnea

que no deja otra cosa que mi corazón extasiado. 


Yo pusiera en este hueco oculto el color de tu piel morena

como quien guarda en su memoria el olor de un momento feliz

y lo acompañara de mi expresión disfrazada y terca

y lo cerrara para juntarles en eternidad, en primaveras sin abril.


Porque mil veces podremos jugar a los desconocidos

y muchas más huir como un pájaro asustado

Pero sólo somos más ingenuos que la ilusión de un niño

frente a un karma que mil veces más nos cruzará los caminos. 

 

sábado, 30 de septiembre de 2023

Opinión: Cien años de soledad (1967) por Gabriel García Márquez

Se precisa de descaro para opinar sobre una novela de la literatura universal, un retrato del siglo XX latinoamericano, sobre un premio Nobel de las letras bajo la mirada de una opinión no experta. Como dicen mis amigos, quién es uno finalmente.

Hay tantas preguntas que formularse antes y después de leer Cien años de soledad [1] como por qué cien, por qué soledad, por qué se repiten los nombres, por qué gusta tanto una novela triste y desolada, pero son las respuestas a estas interrogantes las que pueden hacer que el lector esté evocando la magia de Macondo para siempre.

Dado que se trata de una historia nutrida de personajes, generaciones y años, para reseñarla como merece se requiere tomar distancia de la lectura inmediata a fin de juzgar sobre lo general y huir del detallismo que podría resultar agobiante para mi mala memoria. Los Buendía son la familia fundadora de la aldea de Macondo, ubicada en algún lugar de El Caribe y le afecta una suerte de pecado original o karma: el incesto. El matrimonio de Úrsula Iguarán y José Arcadio Buendía procrea con el miedo de engendrar seres humanos con cola de chancho puesto que son primos, aun cuando sus hijos nacen sin aquella deformación genética, sin embargo, la atracción entre la misma sangre se transformará en un patrón de conducta ya que con o sin conocimiento los miembros de la estirpe Buendía se acercarán como el hierro a un magneto. Otra característica que destaca en Cien años de soledad es que se rompe con una regla de la narración de diferenciar a los personajes en carácter y físico, no obstante y como si los padres sufrieran de una incapacidad creativa repiten en todas las generaciones de recién nacidos los nombres de Úrsula, José, Arcadio y Aureliano con pequeñas modificaciones que permiten no perder el hilo de la historia, aun cuando ello requerirá de una mínima concentración. La regla de esta novela era que los Aurelianos y los Arcadios tuvieran personalidades muy parecidas, los primeros eran tranquilos, introvertidos y les rodeaba un hálito de soledad, mientras que los segundos eran de fiestas, conquistas y extrovertidos, al punto que se instaló en la historia la teoría de que Aureliano Segundo y José Arcadio Segundo se habían cambiado los papeles tantas veces que un día ya no supieron quién era quién y quedaron con las personalidades del otro para siempre.

También abunda en Cien años de soledad el realismo mágico, una corriente literaria donde lo imposible o inverosímil es parte de lo cotidiano como Mauricio Babilonia cuya llegada o cercanía es anunciada por mariposas amarillas, lluvias incesantes de cinco años o una ciudad inundada de flores el mismo día en que murió su fundador, la interacción de vivos y muertos, la ascensión al cielo de Remedios la bella y más. También lo mágico es acompañado por una realidad bañada de guerra, envidias, ejércitos, corrupción y explotación. Esta novela ilustra o recrea un paralelo a las sociedades latinoamericanas del siglo XX invadidas de guerras civiles sangrientas entre ejércitos poco inteligentes de liberales y conservadores y la sempiterna cooptación de los medios de comunicación a manos del poder económico, el relato de la historia y su difusión en la voz de los ganadores o poderosos, el miedo e indefensión de los humildes, la irrupción de la modernidad en la economía y la mala memoria histórica de los pueblos que olvidaron a los tres mil trabajadores bananeros asesinados por el ejército en plena huelga, guiñando al concepto de la verdad oficial. "Seguro que fue un sueño", insistían los oficiales. "En Macondo no ha pasado nada, ni está pasando ni pasará nunca. Este es un pueblo feliz". Así consumaron el exterminio de los jefes sindicales.

Cien años de soledad es una obra que raya en la metáfora al nivel tal que puede aplicar a cualquier país de América Latina o del tercer mundo en sus periodos más oscuros. Es una narración bañada en técnica narrativa, vocabulario, creatividad y una eficiencia de contar que los reductos filosóficos más rebuscados son expresados con simpleza por personajes a la vez muy complejos. Se mezcla bien lo político, lo moral, lo pasional y la brutalidad sin dejar jamás de transmitirse la sensación de vacío y soledad que envuelve a los Aurelianos y las mujeres Buendía a lo largo de cien años.

Por último, hay personajes que me causaron mucha fascinación y si ya leyeron este imperativo literario latinoamericano, quisiera saber si les pasó igual con El Judío Errante, Francisco El Hombre, El sabio catalán, Visitación y Mauricio Babilonia. Desde luego, la invitación a no morir sin haber leído esta obra universal está extendida, y en mi opinión es un relato que genera una relación obra-autor llena de misterios como Leonardo da Vinci y Gioconda o Miguel Ángel con la Bóveda de la Capilla Sixtina y la Creación de Adán. Ritmo, pasión y técnica resumen a Cien años de soledad que por cierto, está disponible en formato e-book.





[1]https://es.wikipedia.org/wiki/Gabriel_Garc%C3%ADa_M%C3%A1rquez


martes, 26 de septiembre de 2023

Opinión: Temporada de huracanes (2017) por Fernanda Melchor


Van casi dos meses desde que leí Temporada de huracanes de Fernanda Melchor[1]. Hoy puedo dar un respiro y recordar esa novela tan cruda y desprovista de anestesias o eufemismos. Un relato desgarrador que me sumergió en la vulnerabilidad de las castas más bajas de la sociedad mexicana contemporánea.

Jugando, un grupo de niños encuentra casualmente el cadáver de la controvertida Bruja, cuya muerte es el desenlace de una serie de hechos que rozan en la decadencia del ser humano. La Bruja es un personaje complejo, construido de sus experiencias, malos tratos y una historia oscura, a la que recurren los habitantes de La Matosa en situaciones desesperadas, a solicitar encargos, amarres y más. Luego, la narración da paso a otros personajes como Norma, Luismi, Munra, Chabela y Brando, en cuyos destinos está la Bruja y por cuanto, se deduce que los motivos que les unen a ella no son precisamente de mucha cristiandad.

En Temporada de huracanes se mezcla la maldad, el lado más oscuro de la pobreza, la ignorancia, el machismo, la homo y transfobia, narradas de una forma tal que es imposible huir a su lectura, inevitable como escapar de un huracán de crueldad y dolor. Parece que la autora no conociera los puntos aparte, no hay pausas, la estructura del texto es extenuante por su extensión al no haber otra separación que los capítulos, pero también por el desgaste emocional de la narración.

Es un texto necesario para estos años, una historia que destapa todo aquello que cubren las luces, las poses rebuscadas de las redes sociales, las frases fáciles del mindfulness y la fingida configuración de nuestras vidas detrás de una pantalla. Cualquier meme de manual que busque justificar y aliviar la miseria de nuestras vidas no puede contra la potencia de Temporada de huracanes que desnuda con facilidad la fragilidad de la sociedad moderna mexicana o cualquiera otra occidental; violaciones no denunciadas, niñas sexualizadas, abortos clandestinos e inseguros, consumo problemático de drogas, violencia infantil, vulnerabilidad y más vulnerabilidad.

Creo que esta novela es necesaria pero no recomendable para niños o adolescentes, puede ser una terapia para quienes lamentablemente hayan pasado por estas sórdidas situaciones y requieran un apoyo para encontrar las palabras que les permitan identificar su herida, el dolor que ella provoca y una forma de cicatrizarlo. Esta novela está disponible en formato e-book y fue recomendada por el booktuber Diéresis o Crema en su canal de Youtube.

 

domingo, 2 de julio de 2023

Opinión: La razón de los amantes (2007) por Pablo Simonetti




El Santiago de Chile de fines de los 90 no era el mejor escenario para que una historia homosexual tuviera un final feliz, pero sí para hacer del intertanto, de su viaje y desarrollo una apuesta literaria. Con pleno realismo, los eventos de esta trama se desenvuelven en pleno pánico colectivo del apagón informático, las elecciones presidenciales que enfrentaron al expresidente Ricardo Lagos y a Joaquín Lavín, y el retorno a Chile del dictador Augusto Pinochet desde Londres.  

Manuel y Laura forman un matrimonio adulto de clase media alta, su círculo social son los gerentes y directivos de importantes empresas. Él proviene de una familia de centro izquierda, aunque no es fanático y ella de una de derecha pinochetista desde la que aprendió todos los valores del ideario de la dictadura. Se bosquejan, entonces la característica de esta relación, donde ella pone el carácter, las normas y asegura de que sus instrucciones se obedezcan;  mientras Manuel es más bien pusilánime y reactivo. Él trabaja en un banco como ejecutivo de área de créditos para importantes cuentas y Laura trabaja como editora y desarrolla una vida más bien frívola, solitaria, interesada en fisgar junto a su hermana, los pormenores de gente acomodada que no es de su círculo cercano, sentándose cerca de ellos en los restaurantes. De no creerlo.

El cómodo desequilibrio en que se añeja este matrimonio sufre una inflexión con la llegada de Diego Lira, un abogado que dejó los tribunales para dedicarse a la explotación de un diario electrónico y que buscará en Manuel un aliado para conseguir capital fresco del banco hacia su empresa. Diego, de la generación de ambos es caracterizado principalmente por la seducción que ejerce y de la que ni Laura ni Manuel logran escapar. Paulatinamente, Manuel se verá atraído por Diego Lira y comenzará con él una difusa amistad, confundido por los límites de ésta, las apariencias que busca guardar, las dudas de su esposa y por el deseo desconocido que siente de ceder a una historia de amor y pasión única en su vida.

Esta obra de Pablo Simonetti se narra en presente y tercera persona, y si bien puede parecer un desafío asirse a los dos primeros capítulos, el cerebro finalmente se adapta a la idea que de las cosas están pasando al lado de uno, generando un ambiente más íntimo con los lectores. La razón de los amantes conjuga varias temáticas como el tenso contexto político chileno, la crisis del mercado financiero, la resistida irrupción de los medios digitales, la homofobia y el ansioso clima colectivo previo al término del primer milenio. Hasta allí queda este fuerte pero incompleto toque histórico, donde nuevamente es casi un afán esconder el esfuerzo, la pobreza, la marginalidad y la vulgaridad tan irrefutables en la cultura e identidad chilena. De tal forma, cabe preguntarse si para Pablo Simonetti narrar la periferia y clase media no representa un desafío creativo a la altura de su talento, ¿para quién escribe finalmente?, ¿para un público que le asegure un éxito comercial?, ¿para el gusto de una editorial?, ¿por qué nos hace creer que las emociones y pensamientos sublimes son contenido exclusivo de clase?

De todas maneras, existe un buen balance entre la historia y el desarrollo psicológico de los personajes, buen uso del vocabulario, los silencios, las pausas y los diálogos. En cuanto a impacto, la calidad técnica del autor, contribuyó a que las editoriales dieran más oxígeno a la literatura LGBT+, pues en ella y de ella hay muchísimo más que contar, ganando hasta hoy un sitial propio en los estantes de las librerías chilenas.

jueves, 29 de junio de 2023

Opinión: El jardín secreto por Frances Hodgson

 



Se dice que la naturaleza es terapéutica, que obra milagros, casi como la literatura. El Jardín Secreto (1911) de Frances Hodgson Burnett narra impecablemente esta mágica conexión a través de la mirada tres niños, Mary Lennox, Dickon y Colin Craven cuyas vidas se juntan alrededor de la naturaleza.

Empujada por su repentina orfandad, Mary Lennox se ve obligada a dejar su vida en India y a ser recibida por su parco y lúgubre tío, Archibald Craven en Inglaterra. Despojada de sus privilegios de clase en India, Mary deberá sobrevivir a su mal carácter y a la soledad que ha ido creando a su alrededor a causa de la falta de límites y amor paternal. Al llegar a la mansión Misselthwaite Manor del señor Craven, se enfrentará al aburrimiento pues en ella casi está proscrita cualquier forma de manifestación de vida; de no ser por los empleados, nadie conversará más de lo necesario sino hasta la irrupción de Mary. Obligada a comunicarse para sobrevivir al tedio, irá generando lazos con Martha, la mucama de la mansión y Ben, un jardinero, quienes poco a poco la adentrarán en la naturaleza y despertarán en ella la ternura de la infancia.

En sus curiosos recorridos, Mary también conocerá a Dickon Sowerby y a Colin Craven, dos niños muy distintos con los que compartirá sus secretos, entre ellos, el descubrimiento de un jardín clausurado, al que de todas maneras entró pese a la prohibición de su tío Archibald Craven. En él conocerá la tierra, las estaciones del año, las claves de la naturaleza y una imperiosa necesidad de cuidarla.

El Jardín Secreto es una historia que fascina en toda edad, enseña y pone en lo alto una serie de valores que precisan destacar como el respeto entre las personas al narrar el maltrato de Colin, su primo consentido hacia los empleados; el respeto a la naturaleza y los seres que la habitan; la comunicación como medio de sobrevivencia; la complicidad y la amistad como el lazo desinteresado que une a Mary, Dickon y Colin; el autoestima y la superación personal.

Es meritorio detenerse en el personaje de Dickon, hermano de Martha Sowerby y dueño de una personalidad encantadora. Es un niño que ha comprendido a su párvula edad los códigos de la naturaleza; no la invade sino la habita y lee. Entiende la importancia del silencio para los animales, sus ciclos vitales, sus formas de comunicación y cómo respetarles para que se cree una recíproca relación de confianza.

También, es importante atender cómo la mansión Misselthwaite Manor pasó de ser un triste y lúgubre palacio dedicado a la nostalgia, a un lugar mágico lleno de risas y esperanza, destacando la capacidad de la autora para narrar no sólo la evolución de los personajes sino de los ambientes que albergan la historia.

Casi como el reflejo del espíritu de una época lejana, el concepto de la belleza estaba alejado de los rasgos casi raquíticos y pálidos, pues se les consideraba señales de mala salud; en cambio, al finalizar la historia, se podrá ver cómo Mary se siente muy cómoda y satisfecha con una figura más robusta, fruto de su nueva vida en la que corre por el páramo, se cansa y tiene más apetito.

Otro aspecto que se puede leer entrelíneas es un llamado de atención a los métodos de crianza que no estimulan la comunicación de los padres con los hijos, mucho menos propician el afecto y amor que todo niño o niña requiere para desarrollar su autoestima y propia percepción. Esa brecha afectiva es lo que da origen al calificativo de secreto que tiene el jardín descubierto por Mary, ya que por temor a ser regañados o sorprendidos en algo prohibido va generando secretos y complicidades en una red innecesaria de mentiras. Entonces, cabe preguntarse si los niños mienten porque son mitómanos, por malos o porque los padres no les han demostrado lo suficiente de que son dignos de su confianza. En este libro se está frente a un secreto casi inocente sobre la irrupción en un jardín prohibido, pero en la realidad, un niño por no confiar lo suficiente en sus padres o por convencerse de que ellos no los van a defender, puede ocultar los abusos más pérfidos.  

En cuanto a la forma de narrar, se debe entender y respetar que es un libro cuyo principal público es el infantil, por cuanto para tener éxito, no se pueden pretender recursos literarios complejos que cansen a niñas y niños a mitad de camino. Si hay un error, este puede ser que la autora olvidó una premisa clave para la literatura infantil y es que los personajes protagónicos gozan de tal calidad de principio a fin y justamente en el desenlace de esta historia se comete esa falta, evitando que la primera reacción al punto final no sea un suspiro.

Recomiendo este texto para todas las edades, para quienes se involucran y relacionan a diario con la naturaleza, para los que creen que la magia no es un terreno cooptado por magos, sino por la vida y también para quienes aún no entienden que los ecosistemas, la flora y la fauna no son objetos de dominio de la humanidad, sino que es la humanidad la que está sujeta al dominio de éstos. Si la naturaleza le dio a Mary una segunda oportunidad para ser niña y humilde, la literatura nos ofrece de igual manera una nueva chance de mirar la vida.

martes, 6 de junio de 2023

Tienes un nuevo mensaje

Lo que alguna vez nos unió hoy no brilla, el sentimiento diáfano que disparaba mis hormonas al escuchar en mi celular la notificación de tu mensaje se gastó como ese sueño recurrente en que te tomaba las manos y ya no tengo. La vida me ha puesto el camino cuesta arriba y tú no has estado para sostener mis caídas, ni yo te lo he dicho ni tú me has preguntado.

Simplemente un día ya no estaban las ganas de escribirte ni de recibir tu llamado. Pero quiero decirte que si la injusticia y el desamor no me convierten en un monstruo, acá estará mi piel de invierno para deshelarse en un primer abrazo.


miércoles, 10 de mayo de 2023

Opinión: Retrato en Sepia por Isabel Allende

 


Retrato en Sepia (2000) de Isabel Allende es una novela histórica que narra la vida de Aurora del Valle, quien vive confundida respecto de sus orígenes y que ayudada de su cámara fotográfica intentará descifrar las claves de sus pesadillas y miedos. Esta historia forma parte de la trilogía de la familia del Valle (La Casa de los Espíritus, Retrato en Sepia e Hija de La Fortuna).

La primera parte de la novela narra la vida de la expansiva Paulina del Valle, una empresaria que gracias a su inteligencia y olfato comercial se hace de una fortuna dentro de la Fiebre del Oro californiano en Estados Unidos y conforma la rama paterna en los genes de Aurora. En paralelo, se conoce la loable vida de la familia chilena-británica-china Chi’en, rama materna de la protagonista. De esta suerte, en el primer tercio de la historia conoceremos abbastanza a los personajes más longevos de Retrato en Sepia y cómo se fraguan las circunstancias que permiten a los padres de Aurora encontrarse y concebirla. En el segundo tercio, la narración se torna hacia los primeros años de Aurora y su aproximación al mundo de la fotografía, asimismo, se desarrolla el vínculo que ella sostiene con su abuela Paulina del Valle y el surgimiento de los deseos de Aurora por conocer su origen, bañado de silencios e intrigas. Por último, en la tercera parte de la entrega, se puede encontrar a la Aurora adulta, más imbuida con la magia de los lentes de su máquina fotográfica y empujada a la vez a cumplir con roles sociales claramente fijados y delimitados por décadas de tradición como el matrimonio y la maternidad.

Como es costumbre en la literatura de Isabel Allende, el derrotero de sus personajes está altamente influido por el contexto político y social, ahí circunscribe los hechos para facilitar la comprensión del relato en la medida que al leer lugares o tiempos conocidos, se hace más fácil imaginar el desarrollo de los hechos y darles sentido de la realidad. A lo largo, se puede leer sobre la Fiebre del Oro, la Guerra del Pacífico entre la Confederación Peruanoboliviana y Chile, así como la crisis y el desenlace del Gobierno de Balmaceda.

Es destacable leer el progreso intelectual y ontológico de la protagonista con el objeto casi totémico de la historia: la fotografía. A medida que entra en la adultez, Aurora  sin querer va dibujando su vocación y su talento de captar en el papel la emoción de un instante o el sentimiento de toda una vida. Esta pasión fue inspirada y luego alentada por su maestro Juan Ribero, un fotógrafo cuyo taller de revelado se alojaba en el centro de Santiago de Chile. Me he decidido a hacer énfasis en este tema que puede resultar espurio, pero que a su vez guarda y recobra un tremendo valor para el arte fotográfico, pues en una época donde abundan los registros visuales en Internet y redes sociales hasta el punto del abuso de la imagen y el filtro, hubo alguien que reparó en la relación de los fotógrafos con sus cámaras, con los objetos y sujetos de retrato, con los ángulos, con la mirada, las luces y sombras. Tanto me ha sorprendido la profundidad y riqueza de este aspecto en la novela que cito algunos extractos:

Al hacer un retrato se establece una relación con el modelo que si bien es muy breve, siempre es una conexión. La placa revela no sólo la imagen, también los sentimientos que fluyen entre ambos. A don Juan Ribero le gustaban mis retratos, muy diferentes a los suyos. <<Usted siente empatía por sus modelos, Aurora, no trata de dominarlos sino de comprenderlos, por eso logra exponer su alma>>, decía.”… “La luz es el lenguaje de la fotografía, el alma del mundo. No existe luz sin sombra, tal como no existe dicha sin dolor”… “Como mi maestro Juan Ribero, ella consideraba que la fotografía no compite con la pintura, son fundamentalmente diferentes; el pintor interpreta la realidad y la cámara la plasma. Todo en la primera es ficción, mientras que la segunda es la suma de lo real más la sensibilidad del fotógrafo.”

Esta novela es conservadora dentro del estilo narrativo de Isabel Allende, no encontraremos estructuras ni personajes muy distintos a aquellos que podrían habitar en La Casa de los Espíritus o El Amante Japonés, lo que no es un defecto para quien lee afanosa y voluntariamente a una autora tan fiel a sí misma y a su criollo y mestizo imaginario. Nota: la historia es autosuficiente, se basta a sí para darse a entender y si bien se habla de que es parte de una trilogía, no es necesario leer Hija de La Fortuna ni La Casa de los Espíritus para disfrutarla, pero ya que estamos, ¿por qué no?

martes, 21 de marzo de 2023

Distancias

Me paso momentos sin tiempo detenido en la belleza que imprimes a tus fotos, todas ellas colgadas en los lugares menos adecuados para evocar en poesía, el Internet, las redes sociales, los perfiles, conceptos tan superficiales y frívolos que no logran encajar del todo en pantallas y no en un cuadro, en celulares y no en el álbum de fotos familiar, el frío azul de tus ojos y el fresco aliento que escapa a tu sonrisa. 

Aunque parezca sereno, me inquieta pensar y convencerme que detrás de la estampa alegre pero inorgánica que rodea tus postales, se alojan miles de dejos de nostalgia, de esa necesidad de estar pisando la tierra que es de uno, de esa certeza de saber que cuando vuelvas a casa estarán los tuyos comiendo, viendo televisión, limpiando el patio, cocinando, durmiendo la siesta o bajando las bolsas del supermercado mientras las mascotas se divierten con el lápiz que alguien botó o se alborotan para recibirte y llenarte de lamidos.

Yo no quiero que vuelvas, quiero que crezcas ganándole al miedo de hacer de tus sueños un hecho, un proyecto en ejecución. Y no quiero que vuelvas porque de hacerlo dejaría de drogarme en la ilusión de un amor posible, es que sabes, la distancia evita el peso de la realidad, el sonar cansino de las pisadas, las voces que prefieren disfrazarse de sí cuando son un no, un abrazo mal dado o recibido con una desproporción que hiera. Que vuelvas, no podría sino matarme el deseo infundado de ver contigo la teleserie, de tomar el té en una sagrada rutina, pensar en hijos, familia de extensas generaciones que prueben al mundo lo grandioso de nuestro amor y poder.

Quédate allá y vuelve a la vez, aunque sea en una ilusión real y breve como el aleteo de un picaflor feliz, aunque fuera a través del calor del viento o del canto de la tierra cuando tiembla, sea como sea, que pueda sentirlo, que pueda vivirlo y convencerme para luego rebatirlo porque es imposible, dicen, que un hombre como yo acceda a otro como tú aunque fuera en el sueño de una hormiga o aunque fuera la idea de una abeja.

martes, 7 de febrero de 2023

Opinión: This is us por Dan Fogelman

This is us (2016-2022) es una serie dramática de televisión estadounidense creada por Dan Fogelman que cuenta a lo largo de seis temporadas la historia de la familia Pearson, sus orígenes, pérdidas, modificaciones y crecimiento, cuyo tema central es la familia como colchón de contención y nicho de conflictos no resueltos.  Es protagonizada por Mandy Moore (Rebecca Pearson), Milo Ventimiglia (Jack Pearson), Chrissy Metz (Kate Pearson), Sterling K. Brown (Randall Pearson) y Justin Hartley (Kevin Pearson).

A nadie le es indiferente This is us, quizás sea por el simple motivo de que se tiende a comparar a nuestra familia con los Pearson, y además, conectamos fácilmente con situaciones tan cotidianas pero que ahora viven en el recuerdo, como perder un diente, aprender a nadar, las navidades, los cumpleaños, etc.

También ha sido clave para lograr la emotividad una acertada musicalización en manos de Siddhartha Khosla, así como la edición, continuidad y guión que permiten contar en un único capítulo la raíz en el largo plazo de una situación contemporánea. Sin embargo, para obtener emotividad también es necesaria la interpretación, que alcanza niveles dramáticos excelentes -a mi juicio- de la mano de Milo Ventimiglia (Jack), Sterling K. Brown (Randall) y Mandy Moore (Rebecca); mérito del ojo del equipo de casting, que debe observar rigor en materia de continuidad (timing), pues al hacer saltos temporales hay que procurar contratar a varios actores para las versiones infantiles, jóvenes y adultos de un personaje.

Autorreferencias aparte, es posible encontrar una carga emotiva que recuerda a la serie Los 80 (Chile) y advertir tintes de géneros literarios en algunos capítulos, como realismo mágico en el T5E6 “Birth Mother” donde Randall conoce a su madre biológica e interactúa con ella en un lago, pese a que estaba muerta.

Entre la primera y quinta temporada existe un desarrollo parejo de todos los personajes, protagónicos y de reparto, en tanto que en la sexta la historia se centra en Rebecca, la madre, la maternidad de la mujer estadounidense y el cómo se organiza el resto de la familia cuando enferma mamá, cuando falta, cuando sale a una fiesta.

Creo que This is us es un acierto al grabarse y emitirse en tiempos tan tocados por la tecnología y atomización de las personas. Muestra una sociedad que sabía divertirse sin Internet ni redes sociales, los cambios culturales de la sociedad estadounidense, sus looks, su fútbol americano, sus guerras, su sociedad racista y el evidente contraste entre sus distintas generaciones. This is us le devuelve los sentimientos a las personas que la ven, despierta nostalgias y sana viejas heridas. 

Si la vieron, no duden en dejarme sus comentarios. 

 





domingo, 20 de noviembre de 2022

Opinión: Como agua para chocolate de Laura Esquivel


Como agua para chocolate (1989) es la novela icónica de la escritora mexicana Laura Esquivel cuya historia se centra en la vida de Tita, la hija menor de la familia de La Garza, por cuanto vivirá bajo la temible sombra y autoridad de su Mamá Elena, como rodeada de los aromas y secretos de la cocina del México revolucionario. La condición de hija menor era condenada por la tradición familiar a la soledad y al cuidado de la madre hasta su muerte.

Llena de realismo mágico, Como agua para chocolate es una novela eminentemente de amor, con toques históricos y criollos. Se estructura en doce capítulos asociados cada uno a un mes del año y a una receta en particular donde la sobrina nieta de Tita irá dando la pauta de la preparación en breves líneas y las irá mezclando con la vida de la protagonista sin que se pierda en momento alguno el ambiente de una cocina del siglo XX con sus aromas, sus palabras y sus sabores a chiles, chocolate y fritura. Es una novela clásica desde el punto de vista de los riesgos, donde la protagonista y la antagonista están llenas de virtudes y defectos, respectivamente; lo que si bien le evita confusiones al lectorado, tampoco le propone un desafío cognitivo, ni le permite comprender que los seres humanos tenemos defectos y virtudes, obedeciendo a un modelo de narración propio de los años 90 de la industria de ficción mexicana, pues las mismas estructuras reduccionistas y simplistas se pueden apreciar, por ejemplo, en las telenovelas de Televisa.

Esta novela retrata la alta carga cultural del machismo en el México del siglo pasado, la cocina era un lugar de mujeres, demandaba horas excesivas de trabajo no remunerado y le era privado a los hombres salvo para sentarse a comer o cortejar a las cocineras. También relata indirectamente la explotación indígena y las marcadas relaciones de dominación y estructuras de poder insanamente asimétricas, por ejemplo, militares-civiles, madre-hijas y señora-sirvientes. De ello deriva una crítica a esta historia puesto que en lugar de representar una crítica –abierta o disimulada- a la cultura machista, romantiza la explotación, el abuso y la comodidad del poderoso respecto de sus privilegios. Es cierto que las novelas al suscribirse a una época obedecen también al espíritu de los tiempos por cuanto para reflejarlos fielmente tienen personajes e historias que al lector le pueden resultar chocantes; sin embargo, en la actitud del narrador frente a los hechos hay mucho de la manera en que el o la autora ven y conciben el mundo.

Esta novela es de rápida lectura, privilegia más a la historia que a los personajes y tiene desbalance de género en la narración pues es notorio que le cuesta llegar a los tonos, actitudes y palabras de los hombres en los hombres; pero es muy hábil en dar a Mamá Elena características culturalmente masculinas como la dureza, el liderazgo seco, incuestionable y desprovisto de toda dulzura, lo que denota que para la autora el poder es masculino.

Recomiendo leer esta novela desde el punto de vista analítico, quizás desde el culinario y si es leído por niñas, niños o adolescentes, siempre es sugerente invitarles a desarrollar su sentido crítico, pidiéndoles su opinión moral respecto a los hechos narrados pues el machismo mata y mientras antes se entienda tantito mejor, como se dice en México.

sábado, 15 de octubre de 2022

Opinión: Mujeres que no perdonan por Camilla Läckberg



Mujeres que no perdonan (2022) es la última novela breve de la escritora sueca Camilla Läckberg. En ella cuenta la historia de tres mujeres tocadas por el abuso machista, violentadas por el hecho de ser mujeres. La estructura de esta novela breve es de tres narraciones paralelas que relatan los abusos que sufren las protagonistas: Ingrid, Victoria y Birgitta.

Ingrid priorizó la crianza de su hija en desmedro de su carrera profesional al mismo tiempo que su marido creció profesionalmente llegando al peak de su carrera como periodista jefe de un medio de comunicación.

Victoria es una joven rusa que escapó de la pobreza a través de citas por Internet a cambio de casarse con hombres de otros países. Ella se casó con Malte, un hombre sueco quien a medida que pase el tiempo derivará en un violento, machista y alcoholizado marido.

Por último, Birgitta, profesora de avanzada edad es maltratada física y psicológicamente por su marido e hijos, respectivamente. Su esposo ejerce en su contra una violencia selectiva pues la golpea sin dejar rasgos visibles de sus vilezas.

El clímax de la violencia obligará a estas tres víctimas a tomar medidas desesperadas para salvar sus vidas e integridades, lo que inducirá al lector a debatir si estas son venganza, justicia o sobrevivencia.

Mujeres que no perdonan es una novela de menos de cien páginas y hace uso de varias hojas en blanco, pero por otra parte no abusa de la estrategia de Las mil y una noches en que se crean historias artificiales a cambio de engrosar el volumen de una novela. A mi juicio, hay un timing preciso para contar una historia cualquiera, no obstante, cabe cuestionarse sobre cuántas páginas deben utilizarse para lograr transmitir la real gravedad de la violencia de género y perfilar como se merece a las víctimas y a los agresores.

En cuanto a la calidad del relato, Camilla Läckberg conserva su capacidad de mantener el suspenso, el drama y esa necesidad tan profunda que nace en el lector de continuar con el siguiente capítulo.

Este título está disponible en formato e-book.


miércoles, 5 de octubre de 2022

Opinión: Río Muerto por Ricardo Silva Romero

Río Muerto (2020) es una novela del autor colombiano Ricardo Silva Romero cuyo tema central es el precio que paga un pueblo oprimido por la impunidad de los grupos que se reparten el poder. Diáspora, persecución, impunidad, luto, religión y dignidad son las palabras claves de este título. 

En la localidad de Belén de Chamí, Colombia, los grupos militares tienen el poder político tomado y con él cometen abusos en contra de la población civil; el poder de las armas, la manipulación de los poderes fácticos y la sociedad inmensamente temerosa conforman un círculo vicioso que alimenta la impunidad. Sin embargo, el día en que Hipólita, la protagonista de la novela, despierta del letargo del luto se rebela contra los poderosos con el único objeto de morir ejecutada, es que ya no tenía ganas de vivir, el asesinato impune de su marido, el "mudo" Palacios, por el que quedó viuda con dos hijos; Máximo y Segundo, mutiló todo atisbo de futuro.  

Luego de pasar por una depresión asociada al luto, Hipólita buscará a la muerte a como dé lugar, excepto por suicidio pues lo consideraba un pecado. En cambio, sus hijos, bajo el liderazgo de Máximo, el mayor, buscarán sobrevivir y recomponer sus vidas de niños con la madurez que ganaron de porrazo producto de la muerte de su padre.

Hipólita convencida por la propia experiencia de que la valentía se castiga fatalmente en Belén de Chamí, decide encarar y desahogarse de la rabia contenida con la sociedad, las autoridades armadas y la Iglesia Católica de manera pública, frente a muchos testigos de su coraje con el objeto de que a sus hijos y ella los fusilaran cuanto antes y así lograr la vida eterna los cuatro juntos nuevamente, viendo televisión en el estar de su casa. Por su parte, pavoridos por la decisión tenaz de su madre, Máximo y Segundo buscarán zafarse de la muerte pero sus estrategias se tropezarán en más problemas que soluciones. 

En materia literaria, es posible reconocer en el escritor cierta influencia de Gabriel García Márquez y recordar la pluma del escritor chileno Hernán Rivera Letelier. Contiene personajes típicos de Latinoamérica como los militares, los sacerdotes católicos y las videntes junto a todas las instituciones que a éstas les subyacen, por cuanto logra retratar conforme el contexto histórico en el que se desarrolla la obra: los pueblos escondidos de Colombia que no aparecen en el mapa, en la década de los 90 bajo el tenso conflicto entre militares y las fuerzas paramilitares revolucionarias. 

Río Muerto contiene una alta dosis de drama, no existe un contrapunto que dé respiro a la narración, se siente el calor sofocante, el miedo, la desesperanza frente a la impunidad al nivel de que la protagonista deambula entre la vida y la muerte, desprovista del primitivo instinto de la sobrevivencia; no hubo justicia con la muerte de su marido, el "mudo" Hipólito, quien al ser acusado de "sapo" fue ejecutado por las autoridades militares. Despojada de la esperanza vital en la justicia humana encuentra en la muerte una mejor opción frente al dolor. 

Se sugiere investigar acerca de la historia política de Colombia y de su cultura antes de comenzar la lectura de este texto puesto que hay una cantidad importante de modismos o palabras que sacadas de contexto no podrían interpretarse de acuerdo con el sentido de la narración. Por ejemplo, es básico entender acerca de las guerrillas colombianas, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, los procesos políticos y sociales por la paz todo en un espacio alejado de la civilización, de la costa caribeña y los carnavales. 

Rio Muerto es una novela breve pero potente que en alrededor de cien páginas entrega el mensaje con eficacia, transmite los sentimientos de los personajes con éxito pues se ha logrado delinear e identificar el lenguaje del miedo, la impunidad y la valentía. Agradezco a mi influenciador literario Diéresis o Crema por la recomendación.

Este texto está disponible en formato e-book.

domingo, 11 de septiembre de 2022

Poema

Dime otra vez en sueños de tus culpas y excusas

de los años que pasaron sin mirarme, sin hablarme.

Dime nuevamente a través del tiempo y el viento

qué estación del año es la que prefiere tu silencio.

 

Todo lo tuyo confabula para que te sienta,

tu nombre, tu cumpleaños, tu voz, tu casa.

Tu amor es promesa de lluvia sobre desierto;

una nube de colores, una apuesta truncada.

 

¿Cómo te sientes imposible mío?,

¿cómo huele tu pelo, tu piel, tu espalda, tu tacto?

Enfréntame ahora sin desviar la mirada,

que se difuminen los límites de mi piel en tus manos.

 

Es todo lo que quiero saber, es todo.

No hay flor ni piedra en mi jardín que no te recuerde

que no me enrostre la rudeza de la mala suerte

por cuanto le oculto a ella el duende de tu rostro.

 

Dime al fin, dime, esto y aquello, verborrea lejana.

convénceme o disuádeme de robarte el alma.

No hay vida, ni risas, ni llantos, ni muertes

de no venir tu casa a la mía, de no encontrarse mi gente y tu gente.

martes, 6 de septiembre de 2022

Opinión: La princesa de hielo por Camilla Läckberg

La princesa de hielo (2003) es la primera novela de la escritora sueca Camilla Läckberg. A través de esta historia, se develan los misterios que encierra la muerte de Alexandra Wijkner, una bella joven de Fjällbacka cuyo cuerpo es encontrado calato y sin vida en la tina de su casa.


Fjällbacka es una región costurera de Suecia, relativamente aldeana y pequeña en donde sus habitantes se conocen desde pequeños y donde se desarrollan los hechos. 

Erica, la protagonista de esta novela descubre el asesinato de su amiga cuando accidentalmente, al ir caminando por las calles, un hombre le pide ayuda porque dice haber encontrado el cuerpo de una mujer en el baño de una casa bajo su custodia. Ese hecho, la reencuentra con Patrick, uno de los detectives que toma el caso Wijkner y sobre el cual ambos desarrollarán una investigación paralela; ella lo hará de una manera más intuitiva y él de una manera más técnica.

La princesa de hielo es narrada con técnica y talento innato, presenta a los personajes cuidadosamente y hace de sus vivencias una historia en sí misma, pero siempre procurando mantener el diálogo y la relación Erica y Patrick.

También logra transmitir exitosamente la identidad de los habitantes de la región de Fjällbacka, exponiendo costumbres y códigos que dan cuenta de ciertos aspectos transversales en las sociedades occidentales como el resguardo de las apariencias, el alcoholismo, la violencia intrafamiliar o doméstica, el abuso sexual y el poder del dinero.

Se deja apreciar cómo la autora logra describir los contextos y los escenarios con detalle y sin riesgo de agotar al lector. Relacionado con esto, es posible evidenciar el talento narrativo en su capacidad de equilibrar voces, de interpretar a los personajes conforme a sus edades, géneros y vivencias. De pronto, cuando la lectura parece venir en un tono de violencia in crescendo, Camilla Läckberg logra producir quiebres narrativos poniendo en la boca o pensamientos de los personajes cierta picardía, ironías o humor. Es el caso de la oficina de policías, en donde hay un jefe de casos muy presumido y arrogante frente a un equipo de detectives que son muy distintos entre ellos tanto en lo profesional como en lo personal lo cual conlleva a choques, bromas y abuso de poder. Este contexto que podría prejuzgarse de aburrido y gris, toma ritmo y color a través de la narración porque se aprovecha la oportunidad de enriquecer el texto con tintes cómicos en una historia cuya carga tiende hacia el drama. Lo mismo sucede con el aspecto romántico y las relaciones sentimentales de los personajes; refrescan en el momento exacto en que la historia policial comienza a desgastarse.

Evidentemente, que el mérito de ello se comparte entre la traducción de Carmen Montes Cano y la pericia de Camilla Läckberg para sintonizar finamente aquellos puntos en que la historia debe presentar inflexiones.

Una de las escenas que me quedó grabada en la memoria es la visita que hace el detective Patrick a una anciana en cuya casa hay muchas figuras de duendes y que lo atiborra de dulces hasta el riesgo de producirle un coma diabético.

También es meritorio que para ser su primera novela, Camilla Läckberg logre un desenlace ejemplar de cómo el personaje del detective llega a la verdad de los hechos con técnica y experiencia; acomodando palabras y gramática, le sacará la verdad de la boca a la o el asesino de Alexandra Wijkner, la Princesa de Hielo.

Ya sea por habilidad o por descuido, Camilla Läckberg deja una historia sin resolver al cierre de la novela, quizás previendo el éxito del lanzamiento que la llevaría a escribir finalmente una trilogía denominada Los crímenes de Fjällbacka, en la que probablemente esté la continuación de una de las historias más oscuras de La princesa de hielo y que sin duda leeré apenas tenga la oportunidad.

Esta novela está disponible en formato e-book.

miércoles, 13 de julio de 2022

El hombre obtuso

Hay un hombre, dos, veinte, millones. 

Hay uno que es pan de cada día o miel de cada noche. Él es mi sueño, el objeto de mi deseo y el sujeto de mi cariño. 

Este hombre obtuso parece vivir bajo un grueso y pesado caparazón que le cuida los sentimientos, aunque sus pasos son tan livianos que una mañana casi me lo roba el viento. Pero antes que el viento, me lo hurtó la maraña de su ruidoso silencio, se lo llevó todo lo que odio de él: su voz, su humor, que no le gusten los gatos pero sí los perros. 

A veces vuelve, intenso a besar mis noches, a meterme en la mente palabras y poesía. En otras, cuando me ahoga la desolación, requiero su ilusión, lo invoco como a un hecho cierto para, en la mañana siguiente, destrozarlo por completo. 

Este hombre obtuso tiene manos ásperas y duras que prometen futuro esplendor. Este hombre obtuso cuyos labios delinean el magneto de mis hierros me rompe la voluntad, derrite nieves, me quema el hielo. Es energía, celo, campo, ira y el dolor de un niño herido. Es miedo que me gana, un mal de amores, de mi fuego, el agua, la lluvia y el río. 

Es oda, canción, réquiem, aria, melodía que construye mi locura, el dueño de mi peligrosa inventiva y el ladrón de mi paz. Es una inestable estridencia, un idioma que no entiendo, el verdugo de mi orgullo, mi amargura y mi sal. 

Hay millones de hombres, pero de ellos, mis hormonas sólo responden a uno que a veces es todos pero otras ninguno. 

martes, 14 de junio de 2022

Opinión: La elegancia del erizo por Muriel Barbery

La elegancia del erizo (2006) fue la segunda novela de la profesora de filosofía y escritora Muriel Barbery. En ella, se narran dos historias paralelas que confluyen a la mitad del texto.

Por una parte, conoceremos a Renée (o señora Michel), la conserje del edificio 7 de la calle Grenelle de París, tiene cincuenta y cuatro años, es viuda y dueña de una parca personalidad. Esta primera protagonista esconde muy bien su alta formación intelectual autodidacta en materia de filosofía, política y literatura, prefiriendo siempre mantenerse en perfil discreto pero analizando a la vez a los propietarios del edificio burgués donde trabaja. 

Por otro lado, encontraremos a Paloma, una lista preadolescente de doce años cuyo principal nudo es no sentirse lo suficientemente comprendida por su familia, a la que juzga de superficial por cuanto se propone cometer suicidio e incendiar la casa en el día de su próximo cumpleaños a modo de lección moral. Ella habita en el edificio 7 de la calle Grenelle donde Renée es conserje pero sin conocerse la una con la otra con mayor profundidad. 

En definitiva, se trata dos mujeres cuyas vidas no podrían confluir naturalmente pero que a la vez guardan muchos aspectos en común como la soledad, su elevada capacidad reflexiva y crítica de la sociedad francesa. De manera paralela y en primera persona darán voz al relato con una acentuada presencia de soliloquio. El tema central es, si se quiere, la capacidad que tiene el prejuicio de crear falsas paradojas, pues sería de fácil argumento plantearse por qué la portera de un edificio burgués podría tener el conocimiento de un catedrático humanista sin hacer alarde de él, o por qué una preadolescente de quien se supone está llena de vida, se propone quitársela por falta de puntos de encuentro con su familia. 

Ambas no se conocerán sino hasta que al edificio llegue un personaje clave: el señor Kakuro Ozu, un japonés desprejuiciado que cumple un rol articulador entre Paloma y Renée, permitiendo a la vez, cambiar sus vidas para siempre.

La elegancia del erizo es un libro para aquellos lectores que ponderen mejor a los personajes por sobre la historia. Soy tajante en decir que, si eres de los que prefiere la historia por sobre el personaje, este no es tu libro, puesto que lo que prima en buena parte de la estructura de la obra es el desarrollo del pensamiento y psicología de Paloma y Renée. Aunque a mí me resultó tedioso y pesado el exceso de filosofía y referencias a la literatura de León Tolstoi, creo que de todas maneras es un punto a destacar de Muriel Barbery ya que las personalidades de Paloma y Renée son de un carácter altamente reflexivo, introspectivo e introvertido, y haberles quitado páginas de relato podría haber creado una brecha entre las características del personaje y sus actos. 

Se logran apreciar también, las voces claras de las protagonistas y ajustadas a sus edades puesto que sus relatos dan luces de los pensamientos propios de una mujer de cincuenta y cuatro años versus una niña de doce, utilizando las palabras y esquemas discursivos adecuados para sus edades y géneros. En cuanto a la traducción, se puede notar fácilmente la falta de fluidez en los primeros dos tercios de narración de Renée versus el último en que mejora considerablemente la velocidad lectora y de comprensión apoyada en mayor cantidad de diálogos. 

Bajo la división en tercios recién hecha, el primero de ellos está bien logrado pues crea el enganche con el lector al conocer la decisión de Paloma por suicidarse y le alienta a conocer más de ella. En cuanto al segundo, hay un exceso de pensamiento, reflexión y contenido filosófico que tiende a aburrir a quien está interesado en el desarrollo, puesto que este tercio es el que lo enfatiza en la generalidad de las novelas. Luego, en el último hay un repunte y se da un ritmo más veloz a la lectura, Paloma y Renée se conocen, dejan ver sus sentimientos, hay cambio de ambientes, de actitudes y más emoción. El cierre de la novela entrega un valioso aprendizaje sobre la vida misma y no dejará indiferente a nadie que haya llegado hasta allí. 

Recomiendo esta novela sólo a lectores con alta capacidad de compromiso y responsabilidad, o digámoslo, con compulsiones a terminar algo que empiezan. Si hay alguien que prefiera la historia por sobre el personaje, les sugiero pasar directo a la película llamada El encanto del erizo (2009) dirigida por Mona Achache y protagonizada por Josiane Balasko (Renée), Garance Le Guillermic (Paloma) y Togo Igawa (Ozu Kakuro).

Este libro está disponible en formate e-book.

lunes, 13 de junio de 2022

Opinión: Violeta por Isabel Allende

Violeta (2022) es la última novela de la escritora Isabel Allende a través de la cual narra la vida de una mujer cuya particularidad fue nacer durante la pandemia de la gripe española y morir durante el azote mundial del Covid-19.

La protagonista de esta novela es Violeta del Valle, quien -como se puede esperar en cien años- vivirá una montaña de picos y valles muy pronunciados, alegrías y pérdidas claves que forjarán su carácter y, se rodeará de personajes tan entrañables como reprochables que tal como llegarán se irán y cuyas acciones se enmarcarán siempre dentro del marco político y social del siglo XX latinoamericano. Desde su niñez, Violeta del Valle enfrentará episodios determinantes como la muerte de su padre y la ruina económica de su familia, y será marcada por su relación con su institutriz inglesa Miss Taylor y con su madre enfermiza de quien nunca tuvo otra imagen. 

En Violeta no hay una mención directa al espacio en que se desarrolla la historia, no obstante, todas las pistas conducen a Chile a raíz de las claves históricas y geográficas entregadas, de hecho, se conservan ciertas estructuras narrativas propias de Isabel Allende, como lo es la familia aristócrata Del Valle que vive en un caserón del centro de la capital del país aunque esta vez con menor presencia del realismo mágico. 

Se puede apreciar además, que la autora nos presentará a los personajes secundarios con roles subsidiarios puesto que enriquecerán la historia en la medida que sean relevantes para ella, pero cuando dejen de serlo, los eliminará antes de que logren suscitar un mayor interés del lector. También, en los aspectos técnicos de la novela, se puede apreciar una ejercitada capacidad de síntesis al narrar sólo ciertos episodios de la vida de la protagonista pero que fueron claves en su destino, evitando ahondar en historias sin mayor sentido narrativo, como solía hacer en otras novelas (Eva Luna o El Plan Infinito). Esta eficiencia le permite contar con pocas palabras y en breves líneas la vida de los personajes secundarios sin defraudar en emoción y suspenso, como ocurrió con Miss Taylor, su querida institutriz inglesa.

Aún en lo técnico, la novela guarda un tinte epistolar puesto que en distintas ocasiones pero con más acento en el final de la narración, ésta es dirigida al sacerdote jesuíta Camilo, nieto de Violeta. Este estilo se vio también en la novela autobiográfica Paula (1994) y La suma de los días (2007) y mantiene en su relato cadencia y eufonía, lo que permite concentrarse en la historia y aumentar la velocidad de la lectura.

En cuanto a temáticas, Isabel Allende invita a su lectorado a conocer mejor la tan romantizada vida campestre y la retrata con la calidez y crudeza que la envuelve, en paisajes fríos, húmedos y donde la civilización capitalina es un concepto demasiado abstracto para los locales y la gente ligada a la tierra. También nos muestra el campo de provincias alejadas como el paraje preferido de los aristócratas caídos en ruina, quienes luego de la vergüenza de la quiebra buscan con las artimañas burocráticas propias del siglo XX comenzar de cero con nuevas identidades alejados de sus acreedores. 

Otra temática relevante que abarca esta novela es el desarrollo de relaciones sentimentales tóxicas, que antes se disfrazaban como apasionadas o intensas: el mal querer. Violeta formará pareja con un inescrupuloso Julián Bravo, dueño de belleza y capacidad seductora pero también de muchos defectos y negocios sucios. Por años permanecerá con él sumida en una relación de pasiones bajas, violencias, y manipulaciones. Este tópico es el punto de inflexión en la evolución del personaje protagónico, lo cual es importantísimo al hablar de una novela que narra los cien años de una mujer. La violencia disfrazada de pasión erótica, y la manipulación machista de Julián Bravo fueron hechos que la protagonista optó por soportar durante años pese a que ello significó el deterioro la relación con sus hijos y el deterioro de los mismos, pero no veremos un cambio de conducta en la protagonista hasta que la vida le pase una dolorosa factura. Esa decisión de mantener una relación tóxica por el bien mayor de la familia que no existía es la que justamente muchas personas, en especial, mujeres, sostienen en sus familias, con sus parejas, con sus trabajos, con sus padres cuando fracasa la propia validación y el autoestima. 

Violeta no es una protagonista habitual en la literatura de Allende; es una mujer de derecha, más racional que apasionada, hábil empresaria que se acomodaba en la conveniencia de la ignorancia bajo la sombra de la dictadura. Madre, abuela, sobrina y amiga. También, acompañada de sus recurrentes personajes de apoyo como su nana, el entrañable Torito y un amante leal a toda prueba. En estos personajes, se puede apreciar tangencialmente otros temas interesantes como el amor lésbico en el siglo XX, la otrora Iglesia Católica al servicio de los perseguidos por la dictadura, la compleja educación rural, la solidaridad latina, las impunes colonias alemanas y la drogadicción. 

Si bien Violeta no es una obra icónica en la literatura de Isabel Allende, logra transmitir al lectorado la madurez y muñeca que ha logrado la escritora a lo largo de su carrera así como su capacidad de adaptar sus ideas a la actualidad, en que hasta donde sé, a nadie se le había ocurrido narrar la historia de una mujer que vive y muere en medio de pandemias asoladoras integrando con habilidad las relevantes temáticas sociales y culturales de los últimos cien años. Punto para la originalidad. 

Este libro está disponible en formato e-book.