Versos

"Yo no protesto pormigo porque soy muy poca cosa, reclamo porque a la fosa van las penas del mendigo. A Dios pongo por testigo de que no me deje mentir, no hace falta salir un metro fuera de la casa para ver lo que aquí nos pasa y el dolor que es el vivir." (Violeta Parra en Décimas, autobiografía en versos)

lunes, 29 de diciembre de 2008

Gracias a la vida


Gracias a la vida,

que me ha dado tanto;

me dio dos luceros

que cuando los abro

perfecto distingo

lo negro del blanco,

y en el alto cielosu fondo estrellado,

y en las multitudes

al hombre que yo amo.

Gracias a la vida,

que me ha dado tanto;

me ha dado el oído

que en todo su ancho

graba, noche y día,

grillos y canarios,

martillos, turbinas,

ladridos, chubascos,

y la voz tan tierna

de mi bien amado.


Gracias a la vida,

que me ha dado tanto;

me ha dado el sonido

y el abecedario.

Con él, las palabras

que pienso y declaro:

"madre", "amigo",
"hermano" y "luz", alumbrando

la ruta del alma

del que estoy amando.


Gracias a la vida,

que me ha dado tanto;

me ha dado la marcha

de mis pies cansados.

Con ellos anduve

ciudades y charcos,

playas y desiertos,

montañas y llanos,

y la casa tuya,

tu calle y tu patio.


Gracias a la vida,

que me ha dado tanto;

me dio el corazón,

que agita su marco

cuando miro el fruto

del cerebro humano,

cuando miro al bueno

tan lejos del malo,

cuando miro el fondo

de tus ojos claros.


Gracias a la vida,

que me ha dado tanto;

me ha dado la risa

y me ha dado el llanto.

Así yo distingo

dicha de quebranto,

los dos materiales

que forman mi canto;

y el canto de ustedes,

que es el mismo canto;

y el canto de todos,

que es mi propio canto.

Gracias a la vida,

que me ha dado tanto.

viernes, 17 de octubre de 2008

Recaída en la Luna Llena


Recaída en Luna Llena

Amor, qué palabras nuevas te dijera
Qué modismos nuevos mordería
Esta noche cesa el odio, alto al fuego
Y las paces lascivas te tocan la boca.

Amor, yo te dijera que aproveches
Esta noche luego del rencor, te amo
Sinceramente es fácil que me humilles
Pero yo a ti, todos los días, rato a rato.

La pandémica medicina ayer llegó a los pueblos
Mi voz enjuta sólo gritó hacia adentro el dolo
Se esconde cuando todos miran, cuando ríen y no estamos solos
Cuando sueño injustamente tus dedos en sus dedos
Cuando siento injustamente tus deseos en sus dedos.

Me califican en la rima mala mía
En la esforzada creación de los versos
Qué me importa la gramática y la rima
Tu rima ya no cala ni cabe en estos míos arrastrados besos.

Pobres mendigos de tu aliento, de tu boca desinsinuada
De esos labios tímidos pedazo de piel sin color
Que no le aprenden a los míos carnosos, rojos y ganosos
De probar las palabras mudas de tus ojos, de mis sueños sabios
De la maldita descripción que pletoriza espacios para que no asome el hueco irónico de la nada.

Mi dulce Dios, por qué me diste amarga dulce condena
Por qué mi labor es sensibilizar tímpanos y no arar la tierra
Por qué los fríos me analizan, cuando menos a quien me dirijo.
Dime si alguna vez la insensibilidad se dejará tocar por mi calor
O si al final ella me matará los días con una copa de licor en la mano.

Dime si la limitada vocabulareidad corresponde a su escaso amor.
Si de ayer me lo merezco, o si acaso su díscolo e impetuoso espíritu no quiere acomodarse al de este feo con corazón nacido en león.

sábado, 20 de septiembre de 2008

El gato a la mosca


Tu rostro, dulce emancipación divina

Concuerda a la salada ideología derrotista.

La faz inconmesurable protege tus ojos de mis lanzas quemantes

Cada parte de tu cuerpo juega a ser mío

Ineterno el camino, ineterno siento

Como loco juego a aburrirme de no querer

Yo siempre te he querido

Yo siempre te quiero

Yo, yo, yo, siempre yo

El perdón viene bajando a trote del cerro seco y café como una araña que huye del zapato.

La vida, la vida no es vida si tú no significárasme la muerte que me sigue cuando se escapa de tu cuerpo y no estás.

Mi cuerpo se sienta flojo y fofo en las letras almohadanadas de tu nombre. Ya no somos aquello tan parecido. Aquello me abandonó y no le culpo, así lo prefiero, al norte en avión.

Así todo es mejor. Aquello allá, nosotros acá. Disculpa eterno, en todo caso nunca estuve seguro de que ello estuviera del todo vivo.

Pero tuviste aventura y quedaste en la soledad. Aquella traviesa no se quedó a perdonarte como yo.

Se van, se van, abandonándote por nombrarles mal.

Se van, se van, y te olvidan al pasado.

Se van, se van, al norte en avión.

Y no sufrí, no raspé, no sentí el cuchillo de la angustia cuando ese nadie me amó.

Te busqué y encontré, eras todavía pertenencia. Aún podía convertirte a miel palabra.

Aún mi pupila podía encender la ampolleta lacrimógena de tu mirada.

El sustrato maldito de nuestra toxica química encajó a la enzima histórica de nuestro amor.

Y ¿si soy feliz?, lo soy, escribiéndote, descubriéndome esta sensación que me anda en la cabeza y como una partícula de polvo juego a atraparla como el gato a la mosca.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Cuando tus manos me hablan


Cuando tus manos me hablan

Cuando tus manos me hablan, tu voz se queda muda por minutos eternos
Y sigo siendo un borracho de cada palabra que botas ignorante,
Yo sigo caminando en los retozos fascinados del mejor sueño de amor
Continúo metiéndome en el montón de recovecos que forman aquel laberinto desesperado de tu mente.

Cuando tus manos me hablan me siento feliz de estar vivo y olvido voraz el aciago mundo que me rodea.
Contemplo cada dedo onceavo en las palmas multicolores de tu locura
Caminas y no sé si seguirte, si espiarte, me consuelo y duermo sin saber.
Mañana quizás sea otro día y ya no estés, no te tenga para jugar a quererte
Y talvez esto sea lo mejor de mi vida, un trozo de paraíso en un kilómetro cuadrado de infierno.

Cuando tus manos me hablan, sacudo fuertemente el pensamiento alelado inverosímilmente. Cuando tus manos me hablan elucubro esta pasión inventada.
Este brío que se seca como una flor mustia y no sé si es mejor o peor.
Crees que eres lo peor del mundo, cuando pienso que eres lo mejor que me ha pasado.
Objeto hasta al pájaro que a veces me suena tan odioso y embarazoso, mas, cuando ellas me hablan, me remueven los sentimientos, río por saberte pertenencia, lloro porque pasó otro día y el fin llega inminente.

Cuando tus manos me hablan, derramo litros de inspiración, millas de pasión, vuelco kilos rebeldes inolvidables de amor.
Me revuelco en un lodo tan denuesto en sinceridad, dejo correr sudores y me dispongo a darme, sin reparos ni objeción.
Me frustro en este maldito punto de tranque y la paloma que solloza a mi cabeza te reclama mi muerte.
Sé que no voy a morir, ni tú. Los muertos no mueren.

Cuando tus labios me hablan, tu voz es valiente y esas manos se callan como amedrentadas libertades melancólicas.
Vuelvo a ser tan león y desrecuerdo al cachorro pavorido que moría en un lecho de soledad acompañada.
Soy valiente y desvergonzado, me burlo del infortunio, y me vuelvo tu rey y eres vasallo obediente.

Cuando tus labios le hablan, soy león orgulloso y vengativo, soy palabra pobre y desvocabularizada, me lleno de rabia, me nublo como Pérez, amortajo como Ana y me transformo a lo Samsa, eres Trueba; yo Clara, somos Santiago Nasar, pero muerto hace cien años, y soy tan Coronel como un misántropo. Y Melquíades con Pedro García, ¿habrán visto esto?

Cuando tus labios le hablan y besan, yo muero lentamente el último desmayo. Mi sangre se congela al irrigarme el alma. Me despido digno e indigno. Mis oídos anhelan ser sordos y eso que me dice que estoy vivo, desea rápidamente poder salir corriendo hacia atrás y haber evitado vigorosamente momento cruel. Y así termino de odiarte y querer quererte, dejo de empeñarme en ser estrella, sin embargo, fugarme como un preso en su propio esqueleto, de este alma maldita de poeta, tontamente codiciada. ¡Ay, si tan sólo tuvieras una pizca de idea de la mala sensibilidad que nos acongoja! Si supieras cómo nos cuesta mantenernos vivos. ¡Ay, quién pudiera entender!

Cuando esos ojos se toman la palabra son tan tenaces y malditos, suben desde mis pies y sueñan hasta que me chocan en las pupilas que te dicen muy adoloridas: adiós.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Desde el Cielo te sigo


Desde el Cielo te sigo


Todavía no ocurría lo más desesperante, cuando no pensaba en mi incierto porvenir, tan aventurado, oscuro e inolvidable futuro.
Es que no sucedía ni siquiera la mitad del siglo diecinueve cuando yo, Aristóteles Ikar, joven griego en los veinte años, huérfano y sumamente pobre, mendigando en la legendaria Atenas conocí qué era sentir; entonces llegaba mi zozobra en una carreta desde Italia.
Su nombre era Amadea Cattizzio…
Ansioso y demente de ver su singular cuerpo, vi a su padre, don Cistino Cattizzio, amo y señor del monopolio textil griego, gritaba feliz.
¡Oh! Amadea, hija querida, no sabes lo contento que estoy al verte otra vez.
Y entre esas palabras que le afloran de la boca a un padre, la abrazó dándome la espalda. Una mirada cristalina y penetrante me descubrió. Nada nos dijimos, pero todo en aquel caluroso ambiente de la mítica Atenas.
Ocurrían las horas cuando al ocaso la vi en la puerta de mi casa con un sirviente que se acercó disimuladamente y me dijo: mi ama desea conocerte, por lo que le ha pedido a su padre un chofer. Si quiere el trabajo, don Cistino te espera a los primeros rayos del sol.
-¡Acepto! Me llamo Aristóteles ¿Y usted? -le preguntó a él.
-Solón. –le contestó a secas.

¡Sí, sí, soy feliz! La alegría existe y yo mismo lo he comprobado. Hace dos días fui a casa de los
Cattizzio, por el trabajo de chofer y luego de una larga conversación con don Cistino, me gané el
trabajo. Comencé desde entonces.

Hasta el fin del mundo, fueron sus primeros vocablos. Y sí, la llevé al final de La Tierra.
Conociendo el amor, nos conocimos. Pero… quién pudo imaginar que dos ojos llenos de irascibilidad y
celos nos seguían. Me eran conocidos, era ese tal Solón.

Dios, sé el único que se atreva a juzgarme por lo que hice…

Lo seguí enfurecido, pero ya era tarde. Don Cistino desde el principio sospechó nuestras
intenciones y el fin del mundo fue solo el catalizador que desató lo inexorable. Nos pusimos de acuerdo
en defender lo que habíamos hecho hace pocos instante, nuestra relación incipiente; ella mataría a
Solón y yo a su padre, más ella no sabía este último punto del trato, ni yo, fue sólo defensa.
Obviamente no dejaría que el avaro de su padre me aniquilara a su antojo.

Cuando vio al viejo desangrarse por la estocada que le di en el corazón y a Solón muerto por
ella previamente, sus inocentes pensamientos no lo podían aceptar y al yo dar media vuelta, me mató.

Por eso ahora estoy frente a Dios rogándole que me comprenda y entienda los asuntos del amor
y corazón, de las pasiones humanas, de los celos y otras cosas que Él no podría captar ni medir por las
magnitudes de su tamaño. Desde ahí, que vivo en el Reino De Los Cielos, gozo esta vida eterna y
sobretodo, sigo sus pasos.

Paloma matemática


Creí que ya no volverías
Creí que debajo del puente
el agua se había evaporado.
Pensé que la vida, fuera de ti,
Era más fácil que soñarte amando.

Creí ser valiente al dejarte
Pensé ser digno de tu ausencia
Tomé cada recuerdo y lo quemé con agua.
Borré cada palabra morena
Y otra vez, como siempre, fallé.

Así pensé que había sanado
También quise sentir que era feliz
Me propuse avergonzarme de ti
Y quise arrepentirme de haberte amado
Sobretodo, traté, sanar la humillación del pasado.

Todas mis reencarnaciones y almas
Todas mis ganas de morir y vivir por ti
Mis anhelos de mar sin miedo
Vivir tranquilo, respirar el segundo
Reír con ganas y llorar de ya no ser infeliz.

Todo lo suma y lo que le resto lo quito
Se multiplican los factores. Infidelidad más destino multiplicado por amor elevado a mi rabia, dividido al olvido más tus lágrimas y mi venganza. Se transforma, no se crea, no se destruye
.

Sorpresa


Y alguien se sorprendió de su “capacidad”.
Y alguien dijo de la habilidad de convertir el dolor en poesía.
Y alguien se compadeció de él.
Y alguien realmente creyó que el dolor era un juego. Y ya yo me estoy muriendo.
Ya empecé a conformarme con estas miradas furtivas y a estas leves caricias.
Camino libre en el laberinto confuso de mi corazón, malnacido corazón.
Y mientras jugamos a ser poetas, estamos jugando con alabardas mortales. Yo ya me acostumbré a ser tuyo y ¿tú de mí?
Y tus ojos como droga son.
Adictiva pupila - eternamente retorno.
Eternamente limitados.
Ya no tengo neuronas. Y sí, si querías que me humillara, ya lo hice. Si querías ver al león apagando su flama en el centro del alma. Hecho. Y si teniendo paciencia todo se alcanza ¿qué tengo yo? ¿resignación? Ya Dios no me basta. Ya Dios se aburrió. Ya Dios eres tú.
Por qué yo mismo, sí, a ti te hablo, a mí me hablo. Ya ni hables de siempre ni nunca, ya no le escupas al cielo porque te cayó en la cara. Sé humilde y reconoce. Acepta que le perdonarás todo. Todo. Pues por tenerle pierdes más que la cabeza, pierdes tu dignidad ¿y si es un vil y mero orgullo? ¿y si pasan tres mil años y nada cambia? Y si terminas el soliloquio. Si acabas con todo para ser nada. Si lloras, si ríes, si gritas y todo se va al diablo, pues Dios lo despachó por ominoso. Si rezas y sucumbes. Y si cierras los ojos y encuentras los suyos. Si apagas la luz y sientes sus labios en los tuyos. Y si le tomas las manos. Si le besas hasta el último vacío del alma. Si le matas. Si comprendiera, sí, nuestra locura de próceres del alma y la pluma. Ser feliz…
Ser feliz o morir gradualmente. Expirar o tenerte. Sin embargo, tú, no valoras lo que hago por ti. No obstante, nuestros fuegos nos funden y sabes que al recitar hablo de ti y eres feliz, quieres ser sordera y no puedes. Quieres ser ignorancia y no sabes.
Yo quiero ser eso que no descansa sin que descanses. Quiero ser el amor que hacemos. Quiero vivir en el contacto placentero. Quiero ser la lágrima que gastes si no me tienes. Quiero ser el verso que se olvida antes de ser escrito espantado con tu recuerdo. Quiero nutrirme del acto bendito de tus roces, del todo lleno de nada. Y quiero matar esa neurona esquiva que te almacena. Meterme en la célula de tu alma. Llevarme nuestras vidas a la dimensión nuestra. Quiero dejar de soñar, pero si hacerlo es perderte, también querría dejar de vivir.
Y cuando me muera, qué harás ¿Llorarás por irte conmigo? Cuando dé el fatal hálito vivo, ¿estarás a mi lado tomando mis manos? Se te saldrá el alma del dolor por los ojos. Dime si se te hará difícil borrarme. Cuéntame de la cicuta que beberás, dime que no me preocupe, que mañana es otro día juntos, y que para ti, yo nunca me voy a morir.

Carta para hoy


Carta para hoy

Trato de escribir
Apoyado en ti mis letras
Que se atemorizan de perderte
Como quejumbrosas de dolor

Así como tus anestesias
se cansan de ser tuyas
Se exhaustan y no se rinden
Valientes y constantes me maldicen

Es como cantar a un sordo
Es oír a un mudo
Es saber que estoy solo
Y por ello el mundo se ríe

Es ya la pusilánime esperanza
De sentir tus manos en el sueño
Onírico que sin quererlo
fue semirrealidad

tan sólo una rata
que ya no sabe esconderse
tan simple como una vida
que aterriza en tu losa

y explota sedienta de esa lágrima ácida
que ya no derramaste
un hola, un adiós, un gracias
son de despedida mis palabras.

Pues llego a un sitio
En el que me quedo sólo
Analizando mis recovecos
Que no ayudaste a descubrir.

Solamente solo
Como con ganas de llorar
A un corazón tacaño
De este otro oprimido.

De mi mente que es incapaz
Para regalarte más silencios
Y obsequiarte más vocablos
Es mi karma del dolor

Y mis astros invertidos
Soy el error de Dios
Y la burla del diablo
Parecido a mi mirada

Triste sin razón
Carente de tu brisa
Quiero denunciar este robo
Que está falto de autores

No abogados que me quieran defender
Avergonzados de mi verdad
Con lástima de mi locura
Y la supuesta enfermedad.

Metamorfosis


¡Perfecto Gregorio! ¿Te estresaste mucho?

No he visto algo más perfecto que la imperfección, una luchadora sin limites, sin márgenes y que todo lo puede fácilmente abarcar. La perfección por su parte es, una tensa, una estresada nerviosa y propulsora de la metamorfosis kafkiana, se equivoca y es que todo su montón de letras y verborrea no se ajusta siempre a la realidad. Por ejemplo: un modelo necesita por lo bajo una pila de perfecciones, no necesariamente culturales, buen cuerpo, cara, dentadura, talla, color, etc. Ese es todo su trabajo y un kilo demás lo mata de hambre. Peor para una mujer, que con sólo un parto encima cambia la figura entera, debe trabajar para otro más y su cara puede fácilmente llenarse e impurezas, manchas y espinillas; su mirada incluso puede ser algo más triste y es fuertemente discriminada. Al otro lado del vidrio se encuentra la imperfección disfrazada de una persona que se ríe de la cínica mujer que aparece allí en la pasarela desfilando con la mirada fingida, las ojeras incorregibles hasta con una tonelada de base, envidiándola, pero aunque trate y trate de igualarla, nunca lo hará porque en el camino se dará cuenta de que la modelo no es feliz, que siendo flaco, gordo, feo, blanco o negro la felicidad está en aceptarse y en la imperfección de ser, siendo no mediocre, simple y humilde. Siendo imperfecto, porque a los que nos equivocamos, a los mortales a los iguales al común de la gente no nos juzgarán como a un modelo de pasarela o a una Presidenta de la República, al Papa, a Fidel o al fatal de George Bush (que aunque es un imperfecto, el mundo no nos necesita gobernando, porque estamos para aceptar y traicionar a los líderes, cual Allende, porque somos imperfectos y eso es un acto común; injuzgable y justificado). Madonna es un buen ejemplo; sus actos son calificados como vulgares e inadecuados para una reina es decir de imperfección y ella es feliz: hace lo que quiere, dice lo que quiere y cumple lo que quiere.
La imperfección, camaradas, data del primer momento en que el humano hubo respirado, desde que pudo abrir los ojos y vio que todo estaba hecho y que él era sólo un ser que debía hacerse cargo de algo que él no había diseñado. Era imperfecto; un mediocre que aceptó estar en un medio prefabricado, sin haber transpirado una gota de sudor por el esfuerzo de su Dios que le creó el mundo, sin siquiera agradecerle, sin embrago siguió viviendo feliz por el planeta y nadie lo juzgó, más que yo que me salgo de los preceptos de la imperfección para moldearla algo más y decir que es perfecta.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Playing to be me


¿Qué haces sino extrañarme?

En una noche como esta
Quisiera yo estar en tus brazos desparramándome
Derritiéndome en esos labios de chocolate
Vivir esos sueños mutuos con los ojos a medio dormir
Adentrarnos en nosotros mismos
Llevarme esa esencia tan amada
Cuando el gorjeo incesable nos avise que la luna se ha ido
Que ha vuelto el sol y de vuelta a la mentira de la realidad
Eso quiero: volver siempre a ti
Quererte sin motivos, por mirarte tanto y que el amor nos entre por osmosis
Tan desmesurados infinitos, sin vergüenza de desfachatez
Y si no me extrañas qué más da, el intento de alejarme es siempre inútil
Tan prescindible como no puedes serlo tú
Tan complejo es el inexpugnable montón de corazones
Vistos al cruzar ojos
También te espío yo
Distancia y nostalgia de algo que sólo fue ayer
Estrechez y hastío de no vernos,
de no actuar rápido antes de que la tardía hora llegue a separarnos
y darte más sueños que simplemente no puedo propinarte
Y si te vas, vuelve, si me lo pides yo te espero,
si me lo pides te retendría sin pudores ni remordimientos conmigo,
Vuelve al nido de amor en el que quiero yo morir,
Retorna libre paloma a dormirte conmigo
Luego de hacer el amor por los aires de fuego.
Inalcanzable zodiacal tienes que volver a ser mi presa,
a la boca del león, permite que te deprede desprendimiento del desapego.
Si te vas yo sé que eres tanto como yo de ti.
Tuyo, tuyo, aunque a veces me preste,
para llegar a ti arrepentido.
Y esas manos cuando se despiden,
¿Qué me dicen aparte si no es te amo?
Y esos cristales aguados,
¿Qué buscan además de espiarme?
Y esa boca tan lozana,
¿Qué me canta sino vida?
Y esa voz tuya tan dulce,
Qué reza sino tenerme?
Qué implora con más devoción y fe
Que tenerme con estos dedos aquí tan enamorado de la idea de amarnos
Escribiendo el poema más caprichoso y heroico de todos los héroes?
Qué haces tú sino amarme?
Qué haces sino más que tenerme desquiciado,
Idealizándonos a altas horas de la madrugada
Tan aburrida de respirar aire sin tu aliento térmico
De contemplarte libremente sólo oníricamente?
Para ti mi doble opuesto
Para ti mi vida y muerte
Para ti el deseo de lo mejor
Para ti y sólo para ti toda mi inspiración.

Disculpa


Disculpa

Disculpa si estoy sensible
La tristeza del ambiente me enfermó
No hay más que hacer que recordarte
Estamos tan lejos y aún así
Me siento a tu costado

Me brilla una lágrima en el ojo
Que singular tu modo de querer
Que general tu modo de ser
Aunque un poema no me soluciona la distancia
De alguna forma me sana

Porque el papel aguanta y entiende
Mas consejo no regala
Te escribo con pasión inadvertida
Ya ha cumplido un año esta emoción

Créame un dios para esta vida
Al que le pueda pedir tu corazón
Aún no hallo otro hombro protector
Ni una mirada tierna que soñar
A esa voz tan tuya de difícil recordar
Ni a la verdad que te esconde el corazón

Si un día vuelves
No sé qué haré
Quizás te deje ir
O solamente imploraré
Al dios que me hubiste de crear
Que nos dé una oportunidad

Aunque ya por mí no regresarás
Es que tu silencio quema la fe
Se me pasa el mundo en la ilusión
Como que el mundo pueda cambiar
Que si vuelves a hablar de amor
Dudo que lo pueda pensar

Si ese día me arriesgué
No fue para causarte temor
Yo solo quise darte amor
Y con las ganas me quedé

Que vengan otras personas
Si quieres otras más
Y no te preocupes del dolor
No te haré mal

Sigues todavía en el corazón
Y te tengo acá indeleble
Se pegó en la sensación
De ahí no te saca nadie

Te llevo como una cruz
Aunque a veces orgulloso de cargarla
Todos saben que eres tú
La persona que más quiero
Amor y sueño de juventud.

El doble opuesto


Double opposite

En estos momentos
Debes dormirte en otros brazos,
Por mi parte
Las sábanas frías oyen mi llanto
Y conocen tu nombre también que es mío
Un reloj que pesa en la muñeca
Y una luna que golpea mi cortina.

Y quisiera que todo fuese más bello
Cuando me arde el alma
Una mirada es suficiente para que te extrañe.
Todo tan confuso y lejano,
Nada al alcance de la mano
Son momentos aplacados con tu boca
Es amor sin motivos
Es lágrima que duele y no llora
Es tu sonrisa que mata,
Eres yo pero es distinto,
Muy distinto que nunca te tendré.

Mala poesía que vocifera inentendida.
Perros ojos descubrientes, insensible pupila
Falsa copia de mí, por qué estás en sus brazos,
Mientras soy codiciado y no me celas.
Adiós o sigo esperando millones de meses y segundos
Para convencernos de que no es un invento nuestro,
Ni mala jugada intuitiva,
Simplemente soy yo, eres yo, somos uno.
Eternamente uno y es fácil asumirlo.


¡Adiós otra vez!


Good bye again

Estoy tan cansado de despertar las mañanas,
Saber que te he perdido,
Comprender que ya no te importo
Aceptar que sólo fue la indiferente broma de Dios
Me costó tu amor,
Porque creí que sería siempre mío.

Pero me caí y raspé fuerte,
Tanto dolió que aprendí a llorar
Como lo hace un hombre,
Que se me envenenó el corazón
Con la lágrima que por ti tragué.

Tolerar que te has ido,
Un deja vu
Sé que el mundo se equivoca
Y también que lo ignoras.

Cómo acatar que no me querrás,
Que era mentira
Y que no son míos ojos tuyos.
Que hice todo por ti
Y tú sólo, sólo te aprovechaste,
Tú sólo, solo me dejaste

Tus ojos, esclavos moros por Delmira Agustini





En tu frialdad se emboscaban
Los grandes esclavos moros;
Negros y brillando en oros
De lejos me custodiaban

Y devorantes soñaban
En mí no sé qué tesoros…
Tras el cristal de los lloros
Guardaban y amenazaban

Ritmaban alas angélicas,
Ritmaban manos luzbélicas
Sus dos pantallas extrañas;

Y al yo ,mirarlos por juego
Sus alabardas de fuego
Llegaron a mis entrañas.