Versos

"Yo no protesto pormigo porque soy muy poca cosa, reclamo porque a la fosa van las penas del mendigo. A Dios pongo por testigo de que no me deje mentir, no hace falta salir un metro fuera de la casa para ver lo que aquí nos pasa y el dolor que es el vivir." (Violeta Parra en Décimas, autobiografía en versos)

martes, 30 de abril de 2013

La vida no es justa pero yo sí

Después de leer al maestro Pedro Lemebel todo lo que intente redactar en este espacio recolector de derrotas y enfermo de mal de amores va a sonar como un guáter de baño público. Y claro, ¿ven que la vida no es justa? Me esmeré en ser el que pocas veces era, un caballero, servicial, amable, hasta hice el esfuerzo de sonreír más que de costumbre, escribí poemas que me salían de forma sincera y natural, me tomé unas cervezas demás, vi unos partidos de fútbol, salí a trotar y hasta dejé de fumar. Me informé del fútbol, la cosa más tediosa de este mundo, para estar a la altura de las conversaciones (aunque en eso me rendí a medio camino) y bueno... soy dueño de mi silencio y esclavo de mis palabras, pero llevo un párrafo escrito y no lo voy a borrar. En todo caso, ¿qué sentido tendría? 

Hice todo eso y probablemente si me hubiera faltado un poco de cariño propio habría seguido hasta mandarme un queso (talla interna) ¿y para qué? para que una niña sin moverse de su escritorio se robara las horas más bellas y sinceras de mi ilusión. Les habrá costado un sobajeo barato y repugnante, un vaivén de caderas a oscuras, les habrá costado los miles de pesos con que pagaron su vaso de piscola, de ron o de cualquier otra sustancia alcohólica el odio que sentí hacia mí, hacia mi falta de pragmatismo. Fui el mejor de los hombres, el más virtuoso para que el parcito se besuqueara con lengua ¡qué asco!, y todo para que el resto de los amigos dijera "buena huevón, campeón, ídolo que te comiste a la maraca de no sé quién, yo igual me la comí" y las risotadas para allá y para acá, y los "cochino" para allá y para acá. Todo para terminar escuchando a los mismos hediondos a testosterona y fútbol decir las mismas huevadas que siempre reproducen después de un carrete, oír las mismas partes de los cuerpos que lamieron con diferentes nombres. Todo para ese triste espectáculo de los caballeros que no tienen memoria o que bien le echan la culpa al trago, nunca a su calentura. Así son. A lo largo de mi vida he hecho un trabajo de campo en eso, la mejor de las observaciones participantes, en los recreos, en los camarines, en el Metro y en las micros, se dicen caballeros, pero tiene memoria igual no más. Se hacen los larries, pero yo mucho más. 

Así no más está la cosa. Uno tira la carne a la parrilla y otra se come el asado. La vida no es justa, pero yo sí. Es mi descargo de hoy. 

1 comentario:

  1. Not surprisingly, in the event you should select a very
    low strength training, this could certainly be accomplished additionally conditional on how you change the burden.


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